miércoles, 3 de diciembre de 2014

La supercomputadora con mayor eficiencia energética del mundo

La nueva supercomputadora L-CSC, ubicada en las instalaciones de GSI (Centro Helmholtz para la Investigación de Iones Pesados) en Darmstadt, Alemania, ha sido clasificada recientemente como la más eficiente energéticamente del mundo. La nueva máquina alcanzó el primer lugar de la lista "Green500", un ranking mundial de la eficiencia energética de las supercomputadoras más rápidas del mundo.

Con una potencia de cálculo de 5,27 gigaflops por vatio, la L-CSC ha establecido también un nuevo récord mundial de eficiencia energética entre todas las supercomputadoras que han existido hasta ahora.

El segundo puesto y el tercero en la nueva lista están ocupados por dos supercomputadoras japonesas, respectivamente la Suiren, en la ciudad de Tsukuba, y la Tsubame-KFC, en Tokio.

La L-CSC fue desarrollada en el Instituto de Estudios Avanzados de Fráncfort y la Universidad Goethe en la misma ciudad alemana, con financiación a cargo de GSI.


La supercomputadora se usa en GSI para simulaciones y cálculos en investigación de física básica. Se planea también emplearla para preparar experimentos en el acelerador FAIR de partículas, orientado a investigaciones con antiprotones e iones, y que actualmente está bajo desarrollo en Darmstadt.


Una mejor seguridad garantiza el futuro del comercio electrónico

Internet, y en particular la World Wide Web, que hace unos pocos meses cumplió 25 años, sirve para muchas otras cosas que simplemente buscar información o consultar nuestro correo electrónico. Es ya una extraordinaria plataforma comercial en la que miles de empresas tienen instalado su negocio y donde millones de clientes realizan sus compras. Tanto es así que el comercio electrónico no ha dejado de crecer en los últimos tiempos.

Pero más allá de los compradores habituales, aún existen muchos posibles clientes que desconfían del sistema. Una de las razones es la seguridad global de las transacciones electrónicas, que habitualmente implican el uso de tarjetas de crédito, pasarelas de pago y otros sistemas de hacer efectivo los importes de los productos adquiridos. Muchas personas se atreven a gastar pequeñas cantidades con estos medios, pero, ¿lo harían si tuvieran que pagar cifras mucho mayores?


Los desarrolladores conocen esos problemas y se esfuerzan por crear sitios web confiables y con las máximas garantías de seguridad. Para ello trabajan a varios niveles: en las máquinas en las que se almacenan las páginas y sitos web, en el software que las gestionan y en los protocolos de seguridad que permiten las transacciones. Así, si queremos montar una web de comercio electrónico (una tienda virtual) para nuestro negocio, será fundamental disponer de servicios de hosting adecuados y fiables, que nos informen claramente de las características técnicas de dicho servicio y de las opciones de seguridad que podamos contratar, y que a ser posible estén respaldados por una comunidad de soporte. Como ejemplo, se puede consultar esta página web, que dispone del protocolo SSL para que la transmisión de datos personales y bancarios esté encriptada y por tanto sea segura.